Mmmmm, ¿que tiene de bonito desear o esperar felicidad por cruzar un día para cambiar de año, a sabiendas que será igual o peor de lo que es el actual año?, pués yo lo diré, NADA, nada de nada.
La vida no cambia por cambiar de año, a persar del típico refrán usado siempre en torno a estos días. La vida continua, y llamadme pesimista, pájaro de mal agüero, o cenizo, pero poner esperanzas en algo que no va a ocurrir, es una chorrada.
Prometo adelgazar, dejar de fumar, etc, pero en realidad seguiré siendo el mismo (generalizo).
Como diría mi buen amigo Ebenezer Scrooge: Paparruchas!!!.